El destete del potrillo
Artículo escrito por: Jorge Lisandro Montiel
 
Se llama destete o destetar, al separar el potrillo lactante aún, de pocos meses de vida, de su madre.

En la vida natural la madre lo aleja lentamente, a veces una manera brusca, cuando el potrillo es tozudo, ya que el nuevo potrillo que lleva la yegua en su vientre comienza a crecer deprisa, consumiendo mucha energía y no puede alimentar a los dos.

En los establecimientos de cría se suele hacer a los 6 ó 7 meses de haber nacido en adelante, nunca antes. Lo recomendable son los 7 u 8 meses.

Se puede realizar de diferentes maneras, bruscamente o por etapas, yo prefiero esta última, ya que es menos traumática para la yegua y el potrillo.

No se debe olvidar que la yegua esta preñada y se le deben evitar todo tipo de tratos bruscos, mortificantes o situaciones estresantes.

Describiré la segunda de las maneras de destetar al potrillo, o sea la de separar al potrillo de su madre de una manera escalonada, por etapas; aunque toda separación produce estrés y nerviosismo.

 

Llevar la yegua y el potrillo cerca del establecimiento si esta en el campo, ponerlos en un box a los dos juntos por las noches y sacarlos durante el día, poniendo en el suelo un recipiente que sea difícil de volcar, a disposición de ambos los diferentes tipos de comidas que ingerirá el potrillo en un futuro, la madre se encargará de enseñarle a comer estos nuevos manjares.

Si salteamos este paso, donde los potrillos son destetados sin ser educados por sus madres, en el nuevo hábito alimenticio, enflaquecen mucho hasta que por sus propios medios acepten ingerir los alimentos, perdiendo mucha alzada en su desarrollo.

Si bien en un principio no le suministraremos todos los alimentos que le hemos presentado, cuando lo hagamos en un futuro, los aceptará de inmediato, ya que se acordará de ellos.

Quiero decirles que el potrillo en esta etapa, desde los 6 a 7 meses, hasta los 18 o 20 meses, es cuando más crece, es la etapa en la cual no se puede descuidar su alimentación y cuidado o perderá varios centímetros de alzada.

 

En los haras o yeguadas, en una de esas salidas se los pone a ambos, madre e hijo, con una yegua vieja, también llamada “yegua madrina”, para que el potrillo la vaya conociendo, ésta será la “niñera o canguro” cuando se retire definitivamente a su madre.

En este período debemos acercarnos al potrillo muchas veces por día, acariciando a su madre y a él.
  En una de esas encerradas en el box le pondremos su bozal o cabezada de cuadra, éste debe ser a su medida, sin nudos que lo molesten o lastimen, poco a poco empezaremos a llevarlo de tiro detrás de su madre para que se vaya acostumbrando a dejarse conducir por una cuerda o cabestro. Si se ha realizado su manoseo al nacer, esto no puede significar ningún tipo de inconveniente, pues lo tendrá grabado en la memoria.

Al tercero o cuarto día se saca la madre del box y al él se lo deja 15 o 20 minutos dentro, pero siempre con la madre a la vista, para que no se desespere y pueda llegar a golpearse.
  Este tiempo se va estirando día a día para que se vayan acostumbrando ambos a estar separados y a su ves para que el potrillo mame cada ves menos y se vea inducido a comer los nuevos alimentos.

Es conveniente, una ves que el potrillo se deja guiar tirado del cabestro o cuerda, sacarlo junto a su madre y pasearlo por todo el establecimiento, para que vaya conociendo de una manera tranquila y confiado el entorno en el que deberá vivir en un futuro próximo.

Si se desteta conjuntamente con otros potrillos es más fácil, ya que les gusta jugar y correr juntos, se distraen más.

Pasado unos 10 días se retira definitivamente a la madre, lejos de la vista y oído del potrillo, se encierran por las noches de a dos potrillos juntos y de día se los saca y se los pone junto a esa yegua vieja que hablaba anteriormente, se sentirán menos solos y ella se encargará de “conversarlos” y tranquilizarlos.

Se pondrá mucho empeño en tratar de permanecer cerca del potrillo, hablarlo en un tono tranquilizante y acariciándolo mucho.

Es importante utilizar esta etapa de la vida del potrillo, donde corta el contacto materno, para que surja una nueva relación de amistad ... con nosotros, ya que se sienten inclinados a seguir a alguien en sustitución de su madre que los cuide y los proteja.

Es de suma importancia hacer bien este trabajo en un momento tan traumatizante en la vida del potrillo, si se hace mal o de manera brusca, dejará huellas para el resto de sus días, que se traducen en un mal carácter o en un animal asustadizo y poco confiable.

 
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